dissabte, 2 de novembre de 2019

Poda

Sant Esteve d'en Bas. Fotografia: Empar Sáez


PODA


Cada cierto tiempo, las tijeras.

Segar los abrojos que nacen,
desdibujando la perfección de esta línea.

Esta línea: una recta, un cauce, una esperanza.

Es necesario podar, cada cierto tiempo,
para preservar la forma.
La norma.
El amparo de un orden.

Y para ello, suceder idénticos.
Ser un mismo árbol manco, cada hombre.
La misma corteza sin sustancia.

A veces me pregunto cuánta purga cabe en la conservación.

Durante cuánto tiempo podremos vivir sin llorar
este tumulto de ramas muertas en los márgenes.


Esther Cánovas Molina, Semilla
Suburbia Ediciones, 2019

1 comentari:

  1. No m'agrada que podin els arbres a la meva ciutat... també hi deu haver d'altres coses que no m'agrada que es podin.

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